Netanyahu disputa una elección que puede terminar con su carrera política

El premier israelí intenta preservar su cargo ante una oposición que juega en bloque y propone una estrategia distinta para anular los planes terroristas de Teherán

Apoyado por Donald Trump, y con la sociedad israelí fracturada en dos, Benjamín Netanyahu enfrenta hoy una compleja elección que puede significar su epílogo político.

Las elecciones en Israel son para elegir 120 bancas del Parlamento (Knesset), y se necesitan 61 para designar al próximo primer ministro de Israel.

Netanyahu lidera el Likud, y sus socios políticos son Itamar Ben Gvir -partido Otzma Yehudit-, y Bezalel Smotrich -partido Hazionut Hadatit, que integran el actual gobierno y llevaron al primer ministro a extremas posiciones de derecha.

La oposición israelí se mueve de derecha a izquierda con un objetivo básico: bloquear la reelección de Netanyahu y revisar su responsabilidad política antes y después del ataque terrorista de Hamas, ocurrido el 7 de octubre de 2023.

El líder de la oposición es Gadi Eisenkot, un prestigioso general que encabeza el partido Yashar!. Junto a Eisenkot se alinea la coalición Beyachad, que conducen Naftali Bennett y Yair Lapid.

La fragmentación actual de la sociedad israelí, la coalición socialdemócrata que responde a Yair Golan está dispuesta a acompañar al general Eisenkot, aunque tambien sea respaldado por Avigdor Lieberman, que controla al partido nacionalista Ysrael Beyteinu.

Los argumentos del ministro Chikli contrastan con la postura de todos los referentes de la oposición que tienen experiencia militar y son muy críticos con la administración Netanyahu.

El primer ministro israelí aun no dio explicaciones respecto al ataque sorpresa de Hamas, y a la ejecución del plan bélico en Gaza y sus consecuencias humanitarias.