La Justicia procesó a ocho altos mandos iraníes y libaneses por el atentado a la AMIA

Las medidas fueron dispuestas por el juez Daniel Rafecas. En la resolución, afirmó que el ataque terrorista de 1994 que provocó 85 muertes fue decidido por la cúpula de Teherán y ejecutado por Hezbollah. Calificó los hechos como delitos de lesa humanidad

La Justicia procesó a ocho altos mandos iraníes y libaneses por el atentado a la mutual judía AMIA. Las medidas las dispuso el juez federal, Daniel Rafecaes, por el ataque terrorista del 18 de julio de 1994 que provocó 85 muertes, 151 heridos y graves daños materiales.

El magistrado determinó en la resolución que el atentado fue decidido por la cúpula del gobierno iraní y ejecutado por Hezbollah. Además, calificó los hechos como delitos de lesa humanidad y genocidio, y le impuso un embargo de U$S500.000.000 a cada uno de los procesados.

Los procesamientos son para Alí Fallahijan (exMinistro de Inteligencia iraní), Alí Velayati (ex Ministro de Relaciones Exteriores iraní), Mohsen Rezai (ex Comandante de la Guardia Revolucionaria iraní), y Ahmad Vahidi (Comandante de la fuerza Al Quds, de la Guardia Revolucionaria).

Según la resolución, desde los cargos que ocupaban dentro del régimen iraní y sus estructuras, estos cuatro procesados decidieron y participaron en la organización del atentado y posibilitaron que quienes luego actuaron sobre el terreno consumaran el atentado.

Sumado a Hadi Soleimanpour (ex Embajador de Irán en la Argentina), Mohsen Rabbani (activista religioso fundamentalista radicado en Buenos Aires desde 1983 y Consejero Cultural de la Embajada iraní en Argentina) y Ahmad Asghari (ex agente de inteligencia de la Guardia Revolucionaria), en calidad de “cómplices necesarios”. El magistrado les imputó a estos tres procesados haber contribuido en forma esencial al plan criminal, desde el ámbito diplomático y la red local iraní.

El juez además procesó a Salman Raouf Salman (o Samuel El Reda, agente libanés de Hezbollah) como responsable de haber coordinado la etapa final del atentado. En cambio, dispuso la falta de mérito respecto de los imputados Abdallah Salman y Hussein Mouzannar. No trató la situación del Líder Supremo iraní Alí Khamenei y del líder de Hezbollah Imad Mughniyeh, que murieron en 2026 y 2008, respectivamente. Así como tampoco del libanés vinculado a Hezbollah Alí Hussein Abdallah, que murió en 2020.