La consultora PwC estima que los principales países productores de autos tendrán peores resultados este año. Hay varios factores globales, a los que Argentina suma los propios
La industria automotriz mundial atraviesa un escenario de mayor incertidumbre en 2026 debido al aumento de los costos energéticos, las tensiones geopolíticas, las tasas de interés elevadas y las restricciones comerciales que rigen en varios mercados, según precisó un reciente estudio de la consultora PwC.
El informe establece que el mercado automotor global continuará desacelerándose durante este año. La Argentina vive como propias algunas de esas situaciones, ya que convive con el aumento de fletes y las tasas de interés elevadas, pero además tiene otros factores que perjudican el desarrollo de la industria automotriz propia.
Se trata del cambio de matriz productiva por el que varias plantas están funcionando a menos del 50% de su capacidad. En algunos casos, por menor demanda, pero en la mayoría por el desarrollo de nuevos proyectos.
La contracción industrial, que en julio fue del 16% y en el promedio del año, del 18%. Solo enero y febrero fueron menores por el receso de verano, que en muchos casos se extendió más aún para adecuar velocidad de línea con demanda de vehículos.
mientras las marcas tradicionales registran una caída interanual de un 12,3% entre enero y mediados de agosto, los importadores subieron sus ventas más de un 220%.
Las plantas que desaceleraron su producción son Stellantis en Palomar, donde se fabrican Peugeot 208 y 2008, y que redujo de dos turnos a uno las operaciones desde mayo por la menor demanda, y más recientemente Ford, aunque sin variar su plantilla de operarios y manteniendo dos turnos, pero con una velocidad menor de fabricación, vinculada directamente a un crecimiento más lento del mercado brasileño de pick ups respecto a las proyecciones de seis meses atrás.
La tercera planta que tenía un esquema reducido pero acaba de elevar nuevamente su nivel de producción. Se trata de General Motors, que trabajó el último año con un esquema de tres semanas produciendo y una de interrupción, y que desde el 19 de agosto retomó la fabricación continua, aunque con seis horas en lugar de ocho.
Las otras plantas que tienen menor actividad de la que su capacidad les permite son Renault y Volkswagen, pero en ambos casos por los nuevos proyectos de las pick up Niágara, de lanzamiento antes de fin de año, y Amarok, que se comenzará a producir en el primer trimestre de 2026.
El informe de PwC señala que en Estados Unidos se proyecta una caída del 2,8% en las ventas de vehículos livianos, en un mercado en el que las operaciones se ven afectadas por las altas tasas de interés, el endurecimiento de las condiciones crediticias y el incremento de los precios del combustible.
Hay una menor demanda de vehículos eléctricos (BEV) e híbridos enchufables (PHEV). El último dato, recogido en mayo, indica que las bajas interanuales fueron del 20% y 10%, respectivamente.
Europa la producción de vehículos cayó un 12% interanual en ese mismo mes, generando que en el acumulado del año se registre una baja del 3% respecto a los registros de 2025. Según PwC, en el segundo trimestre la contracción proyectada es de un 5,7% en la producción automotriz del bloque.
En este mercado, los factores están dados por el crecimiento de las importaciones de autos chinos, los aranceles aplicados por Estados Unidos, el conflicto en Medio Oriente y el aumento de los costos logísticos y de fabricación.
El Gobierno de Donald Trump, que, al arancelar la importación de vehículos, no pudo compensar la caída de producción con mayores ventas, que están un 4% debajo de 2025.
En Asia, finalmente, el derrumbe es mucho mayor, cercano al 19%, impulsado principalmente por la desaceleración del mercado interno chino, donde la baja del consumo de nuevos vehículos fue lo que motivó la aceleración de las exportaciones para compensar la sobreproducción industrial que tienen todas las automotrices.



