Con un comunicado interno notificó la suspensión “hasta nuevo aviso” por falta de suministro eléctrico y fuerza mayor. Pero las máquinas concesionadas ya no estaban y los directivos habían vaciado sus oficinas
La empresa suspendió este fin de semana las operaciones de su planta ubicada en Capitán Sarmiento, provincia de Buenos Aires, sin fecha de reanudación y sin comunicación previa al personal.
Notificó que las tareas operativas quedan paralizadas “hasta nuevo aviso a partir del 31 de agosto de 2026”, con la instrucción de que el personal no concurra a prestar servicios salvo convocatoria expresa de un encargado o supervisor.
El documento atribuye la medida a “la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor y de público conocimiento”.
Una crisis que se acumula planta por planta
El cierre de Capitán Sarmiento es el último eslabón de una cadena de cierres, suspensiones y despidos que lleva meses desmantelando la estructura productiva de la mayor empresa avícola de la Argentina
La debacle comenzó en diciembre de 2024, cuando Granja Tres Arroyos solicitó ante la Secretaría de Trabajo de la Nación la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis, expediente que nunca se formalizó a nivel nacional pero que aceleró los recortes internos. Desde entonces, la compañía cerró su planta de Tristán Suárez —con 200 desvinculaciones sobre un plantel de 270—, anunció el cierre definitivo de la planta de Becar en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, y trasladó a sus 270 trabajadores a la planta La China, ubicada a metros de distancia.


