Una vez licitados los depósitos, las entidades financieras tendrán que salir a ofrecer los créditos bajo las condiciones establecidas por el Ministerio de Economía.
El programa prevé movilizar hasta $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses a través de licitaciones sucesivas de $200.000 millones cada una, que se irán adjudicando entre los bancos participantes. Cada entidad podrá ofertar hasta el 20% del monto total de cada subasta.
El mecanismo de captación contempla dos alternativas: depósitos a un año, con un rendimiento mínimo de UVA+2,5%, y depósitos a cinco años, con una tasa mínima de UVA+4,5%. Los bancos podrán ofrecer rendimientos superiores a esos pisos para intentar captar más fondos, ya que la licitación es competitiva.
Los bancos que resulten adjudicatarios de esos fondos deberán ofrecer créditos hipotecarios con un plazo mínimo de 15 años y una tasa que no podrá superar UVA+7,5% anual. El monto máximo por persona es de 150.000 UVA, equivalentes hoy a unos $315 millones (cerca de US$206.000). Los créditos podrán destinarse a la compra, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda.
El programa podría generar entre 17.000 y 18.000 nuevas operaciones hipotecarias.
Caputo explico: “No es correr ningún riesgo crediticio de personas humanas, ese es el trabajo de los bancos”, señaló en esa oportunidad. “El FGS simplemente provee de liquidez a los bancos y son los bancos encargados de dar el crédito, evaluar ese crédito y correr las consecuencias naturales de ese negocio”