La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli, a ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; y la legisladora porteña Pilar Ramírez destacaron la finalización de la primera fase del operativo de traslado de internos del Complejo Penitenciario Federal de la Ciudad de Buenos Aires al nuevo Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz
Karina Milei agradeció el trabajo de los efectivos federales y destacó el “exitoso traslado” de los presos al nuevo complejo penitenciario, ubicado en el partido bonaerense de Marcos Paz.
La secretaria general de la Presidencia sostuvo que se trataba de una “promesa que llevaba muchos años que el Gobierno nacional pudo hacer realidad en muy pocos meses” y resaltó que esta iniciativa “permitirá devolverle este espacio a los vecinos del barrio porteño de Villa Devoto”.
En tanto, la ministra Monteoliva ponderó “la articulación, la voluntad política y la capacidad técnica entre Nación y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para concluir con éxito este traslado” y subrayó que “es un hito” que se realizó “en tiempo récord, sin conflictos, sin motines y sin fugas”.
Además, afirmó que representa una “oportunidad para mejorar la calidad de vida de los vecinos de la ciudad” y, a su vez, transformar las condiciones de trabajo del personal del Servicio Penitenciario Federal.
Por su parte, el jefe de Gabinete valoró el “trabajo conjunto para hacer posible algo que se discute hace décadas”. “Está claro que cuando hay convicción, cuando hay decisión y una visión contundente, un país puede salir adelante, y ese es el camino que ha trazado el presidente Javier Milei”, añadió.
El operativo comprendió el traslado de 1.400 internos y contó con un comando unificado, integrado por las cinco fuerzas federales, para coordinar los recursos y garantizar la seguridad. La planificación incluyó reuniones informativas con la población penal y sus familiares, evaluaciones médicas y un sistema de triaje para identificar necesidades sanitarias, así como un mecanismo de identificación mediante códigos QR para registrar la salida y la llegada de cada interno.
Como parte de los preparativos, 1.080 efectivos del Servicio Penitenciario Federal realizaron pruebas integrales de las instalaciones durante diez días, en coordinación con la Justicia y con la participación de la Pastoral Penitenciaria de la Iglesia católica.




