La cúpula cegetista ratificó la huelga de 24 horas prevista para este jueves, cuando Diputados trate el proyecto, y advirtió que “este es el comienzo”. También se exhortó a los diputados a no votar el proyecto oficial
La central obrera atribuyó el cierre de la empresa FATE al “fracaso del plan económico del Gobierno” y se solidarizó con los 920 trabajadores de esa compañía que se quedarán sin empleo.
En la sede de Azopardo 802, el triunvirato cegetista hizo un “llamado a la reflexión” a los diputados para que tengan “responsabilidad política” y no apoyen el proyecto oficial con el fin de “representar a los trabajadores, que también los votaron”.
El paro general será “contundente” y que buscan que “no haya nadie en la calle” como muestra de rechazo a la reforma laboral y destacaron que la medida de fuerza es apoyada por la Unión Tranviarios Automotor (UTA).
Jorge Sola (Seguro), puntualizó: “todos los gremios que conforman nuestra CGT, incluso sus confederaciones que también son parte en este caso del transporte, tanto la Confederación Argentina de Transporte, la CATT, como la UGATT, ratificaron el paro”.
En rueda de prensa, Sola señaló que la reforma laboral impulsada por Javier Milei implica una “gran transferencia de recursos económicos” desde los trabajadores hacia los empleadores, y el debilitamiento de los derechos laborales en Argentina.
Subrayó que el país atraviesa una crisis sociolaboral profunda, evidenciada en la pérdida de “300 mil puestos de trabajo formales en los últimos dos años”, el cierre de Fate, que dejó a “casi 1000 trabajadores” desempleados, y la desaparición de “más de 21 mil pymes”.
Aseguró que se pierden “400 puestos de trabajo formales cada día” y que la industria opera con “menos del 50%” de su capacidad instalada, factores que vinculó con la “apertura indiscriminada de la importación”.
Según Sola, la reforma laboral afecta “tres ejes fundamentales: lesiona derechos individuales, debilita derechos colectivos de los gremios y promueve una transferencia monetaria significativa a los empleadores”. “Ese solo detalle significa la transferencia de 6000 millones de dólares anuales al sector de los empleadores, que van a ir al sector financiero”, advirtió.
Esta transferencia, de acuerdo con el líder cegetista, se relaciona con la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), el pago de indemnizaciones con salario diferido y una reducción en los aportes patronales.