Inglaterra paralizada por un paro ferroviario

El Reino Unido sufre una masiva huelga ferroviaria que durará 3 días. Los empleados piden mejoras salariales para hacer frente a la inflación y que no haya despidos.

Desde el martes Inglaterra atraviesa un paro ferroviario que tiene un acatamiento del 80%. Estos reclamos amenazan con propagarse a otros sectores, en una disputa entre sindicatos y empresas por salarios y empleos.

El sindicato ferroviario RMT, que reclama aumentos salariales acordes con el incremento histórico de la inflación. Desde el RMT se anunció a principios de junio que más de 50.000 trabajadores irían a la huelga en el mayor conflicto sectorial desde 1989.

A través de un comunicado el RMT informó: «Ante una agenda tan agresiva de recortes de empleos, condiciones, salarios y pensiones, RMT no tiene más remedio que defender a nuestros miembros para detener esta carrera hacia el abismo»

Las estaciones de Inglaterra vacías por el paro ferroviario

El sindicato ferroviario de Inglaterra, afirma que Network Rail, gestor de la red ferroviaria, tiene la intención de recortar al menos 2.500 empleos de mantenimiento. De esta forma, buscarían ahorrar más de 2.000 millones de libras (2.500 millones de dólares).

El día lunes las partes se reunieron, pero las negociaciones entre las empresas y RMT, fracasaron. Desde el gremio comunicaron por la tarde, que las propuestas de los empresarios son «inaceptables».

El Gobierno de Boris Johnson había llamado a las partes a dialogar hasta el último minuto. Pero tanto los sindicatos como los empresarios, criticaron al ministro de transporte, por no sentarse él mismo a la mesa de negociación.

Grant Shapps, ministro de Transportes, anunció que la huelga «traerá sufrimiento y caos a millones de usuarios». A lo que extendió que: «Corresponde a la dirección y los sindicatos reunirse y negociar» y el gobierno «no es el empresario», dijo Shapps.

El último gran reclamo ferroviario fue en 1989, momento de las grandes privatizaciones ferroviarias en el Reino Unido.

Unos reclamos que podrían extenderse

El movimiento amenaza con extenderse a otros medios de locomoción, como los autobuses. Además, podría extenderse, ya que otros sindicatos de transporte pidieron a sus miembros que se pronuncien sobre si quieren ir a la huelga.

Incluso podría propagarse a otros sectores como la educación, la sanidad o los correos, cuyos trabajadores reclaman no perder poder adquisitivo ante una inflación prevista del 11% en octubre.

A su vez, el colegio de abogados penalistas anunció el lunes que sus miembros votaron por abrumadora mayoría a favor de una huelga. Esta, sería a partir de la próxima semana sobre la financiación de la asistencia jurídica.

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